Esta mañana toda Europa se despierta con una noticia escalofriante que sin embargo los medios están tratando ya como una cuestión menor, y de la que no podemos sino denunciar las enormes responsabilidades que nuestros gobernantes están asumiendo:

22 muertos debido a la tardanza en rescatar a los náufragos de una patera.

22 muertos consecuencia de la modificación de las políticas de dotación a salvamento marítimo.

22 muertos que se habrían evitado si se hubiera mantenido una dotación y cobertura adecuada, en lugar de reducirla sensiblemente.

22 muertos que son seres humanos, unos inmigrantes irregulares, otros refugiados de guerras y catástrofes, pero todos seres humanos.

22 muertos que deben pesar como una losa sobre la conciencia del Ministro de Fomento, D. José Luis Avalos, responsable principal de la reducción de competencias y dotaciones a salvamento marítimo acometida durante los últimos meses.

22 muertos que deberían pesar como una losa sobre la conciencia de los gobernantes europeos que no permiten que se desarrollen políticas más abiertas de inmigración regular y obligan a las personas a esta única vía.

22 muertos que deberían pesar como una losa sobre la conciencia de los gobernantes que no permiten el asilo en origen.

22 hombres, mujeres y seguramente niños y niñas que ven truncadas sus vidas por la cerrazón y el egoísmo de una Europa que se construye tras sus muros y que se pudre de ideologías populistas, racistas y xenófobas a las que sin embargo nadie llama por su nombre.

22 ahogados que no se pueden olvidar ni a los que no podemos acostumbrarnos, por mucho que la cifra, con distintos dígitos, se repita como una letanía un día, y otro, y otro.

Como abogados, como abogados Extranjeristas, y como seres humanos, sólo podemos alzar nuestra voz y apelar a las conciencias. Las leyes, como las palabras, ante estas tragedias, no sirven.

 

Francisco Solans Puyuelo
Vicepresidente y Portavoz de la Asociación de Abogados Extranjeristas.