La Asociación de Abogados Extranjeristas quiere contribuir a aclarar las noticias sobre la reciente Sentencia del TC, que viene a considerar constitucional, siempre dentro de los límites de una determinada interpretación, la Disposición de la Ley de Seguridad Ciudadana que creó las mal llamadas “devoluciones en caliente”.

1.- Ni la Sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, ni ésta del Tribunal Constitucional vienen a “avalar” la práctica que se venía desarrollando y que pretendía justificarse en una interpretación de la Disposición que ha quedado completamente desautorizada.

2.- Para que la Disposición pueda considerarse constitucional, la interpretación que de ella se haga debe cumplir al menos tres condiciones previas, las dos primeras ya señaladas por Estrasburgo, y una tercera que se implementa ahora en la Sentencia:

  • Debe ser posible efectivamente el acceso a un puesto fronterizo habilitado legal.
  • Debe ser posible la presentación de solicitud de asilo en consulados
  • Debe respetarse el derecho a la tutela judicial efectiva. La única manera de cumplir esta condición es que la expulsión o devolución requerirá de un expediente con identificación, señalamiento de circunstancias y justificación de la resolución. Lo cual sólo puede garantizarse con asistencia y representación letrada que la someta a esa tutela judicial, o de lo contrario, cualquier derecho queda en su mera proclamación.

3.- Ciertamente, si se cumplen los requisitos de las Sentencias, las llamadas “devoluciones en caliente” se diferenciarán muy poco de las devoluciones ya previstas en la propia Ley de extranjería en vigor, y por el contrario, las exigencias que añaden estas sentencias afectan a otros extremos de lo que ha sido la ultra-restrictiva política de extranjería.

4.- Si no se quiere dejar a los miembros de la Guardia Civil en una inseguridad jurídica alarmante, teniendo que tomar decisiones que ni deben ni pueden tener capacidad para tomar, será necesario la elaboración de una norma de desarrollo de esa Disposición Adicional de la Ley que recoja escrupulosamente las condiciones e indicaciones que ambos altos Tribunales han dictado. Instrucciones, protocolo, o como quiera llamarse, volverá a generar nuevas polémicas en la interpretación y la aplicación, por lo que mucho nos tememos que la conjunción de las Sentencias dictadas primero por el Tribunal de Derechos Humanos Estrasburgo y luego por el Tribunal Constitucional no han zanjado las cuestiones que giran en torno a la polémica figura, y que seguirá el debate abierto – debate de lo que lo que más nos importa es su contenido: el respeto a inalienables derechos de todo ser humano – en tanto no se adopte una postura valiente, que no es otra que la de abandonar esa desafortunada disposición y reconducir la práctica a lo ya regulado con anterioridad, controlando las garantías de su cumplimiento efectivo.

 

Francisco Solans Puyuelo
Vicepresidente y Portavoz de la Asociación de Abogados Extranjeristas